domingo, 18 de febrero de 2007

Amor

El amor
Es una droga infame
Que inhibe tu razón
Y engaña tus sentidos
Haciéndote creer
Que aquella doncella
Que aquel pedazo
De carne pútrida
Y belleza pérfida
Es la manifestación sensible
De la perfección sublime
De la grandiosa mujer
Que se manifiesta en tu sueño
Torturando tú aliento

Mujer

Es aquella criatura
Que dibujan los versos
Llenos de sonrisas desconcertantes
De cabellos en el aire
De color negro
De ojos grises
Que te sepultan en la tumba
Donde descubres
Que su belleza es imposible
Y que el anhelo de esta
Es una tortura a tus sentidos
Que no alcanzan a dibujar
Los limites de su belleza

Mujer
Es aquel ángel
Que se cree demonio
Pues como ángel
Funda tus anhelos
Cándidos y puros
Y como demonio
Te tortura
Haciéndote creer
Que su perfección existe
Y que es posible
Llegar a ella

sábado, 31 de diciembre de 2005

Oscuridad

Se acerca la noche
La oscuridad aumenta
Las esperanzas se desvanecen
Mientras el anhelo
Encuentra en mi
Un recipiente vacío
Que desea inundar
de inmundo desespero

Se me pierde

Su forma se me pierde
Se me pierde en el ocaso
Se me pierde en la melodía
Que me recuerda su cabello
Se me pierde en las letras
Que conforman estos versos
De infame resonancia
Pues se encuentran vacíos
Vacíos de su belleza
Y de su extraña ternura
Vacíos de ella
Llenos de mi

Olvidada

Ella se encuentra ahí
A tu lado
Olvidada por tu pasión
Y por tu memoria
Caminando sola
Descubriendo que la vida
Es una pequeña rosa
Llena de dolorosas
espinas
Rojo pasional
Y belleza inmesurada

lunes, 17 de octubre de 2005

La muerte

Comienzan los gritos que preceden a la muerte, a la sangre y veo aquellos que dan sus últimos suspiros, la veo y soy feliz. Corro hacia ellos cargándome algunos y sintiendo como sus pesados cuerpos golpean el suelo solemne, bañado en rojo y lealtad, paro en medio del furor, la veo, muero y soy feliz.

jueves, 13 de octubre de 2005

Muerte

Esta ahí
Aquella sombra
Atravesando el valle
Robando la luz
Drenando la esencia
Pero... las rosas que la adolecen
Los árboles que envejecen
Las aves que callan
Y las bestias
Que se quedan perpetuas a su paso
La aman, y desearían morir
Antes de saber
Que su belleza no existe